{"id":7265,"date":"2023-09-20T11:55:34","date_gmt":"2023-09-20T09:55:34","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/folkloreoriginale\/?p=7265"},"modified":"2023-09-20T11:55:34","modified_gmt":"2023-09-20T09:55:34","slug":"cuentos-de-identidad-masiva-por-alberto-borghini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/es\/blog\/2023\/09\/20\/cuentos-de-identidad-masiva-por-alberto-borghini\/","title":{"rendered":"Cuentos de Identidad Masiva por Alberto Borghini"},"content":{"rendered":"<p>Para cada proceso (&#x2026;) nos encontramos (&#x2026;) llevados a distinguir dos tipos de regiones: las regiones donde el proceso est&#xE1; bien definido y estructuralmente estable, y las zonas de inestabilidad o indeterminaci&#xF3;n. As&#xED;, se introducen los modelos sem&#xE1;nticos (&#x2026;). Thom, Estabilidad Estructural&#x2026;, p&#xE1;g. 137 (del cap&#xED;tulo Din&#xE1;mica de las Formas).<\/p>\n\n\n\n<p>Enfoquemos nuestra atenci&#xF3;n en un relato con una estructura sint&#xE1;ctico-narrativa bastante simple, registrado en Forno di Massa y publicado bajo el t&#xED;tulo &#x201C;Batt&#xEC; ca&#xED;do desde el altillo&#x201D; (1). El &#xE1;rea tem&#xE1;tica y folkl&#xF3;rica a la que pertenece es, evidentemente, la de los tontos, o m&#xE1;s espec&#xED;ficamente, de los dos hermanos tontos que se enga&#xF1;an mutuamente, se enga&#xF1;an a s&#xED; mismos, en un juego de circularidad y un mecanismo de c&#xED;rculo vicioso cada vez m&#xE1;s absurdo (en aumento). El l&#xED;mite de aproximaci&#xF3;n ser&#xE1; un desorientaci&#xF3;n m&#xE1;s o menos total, una duda extrema incluso sobre lo que llamar&#xED;a la cardinalidad f&#xED;sica de la persona (del yo): esto ocurre principalmente debido a un evento trivial del que son v&#xED;ctimas. Pero lo singular es precisamente el hecho de que en estas historias de tontos (y de tontos en el dual, por as&#xED; decirlo), el mecanismo del c&#xED;rculo vicioso a menudo manifiesta su propia autonom&#xED;a din&#xE1;mica interna: se reproduce, a trav&#xE9;s de efectos de cl&#xED;max, como una especie de ley endogen&#xE9;tica, en relaci&#xF3;n a la cual el evento inicial se convierte en un est&#xED;mulo cada vez m&#xE1;s &#x201C;lejano&#x201D;. El evento inicial ser&#xE1;, en otras palabras, un mero evento de activaci&#xF3;n que luego sigue la &#x201C;autonom&#xED;a&#x201D; de su curso (como un curso significativo). Adoptando una perspectiva de derivaci&#xF3;n kantiana, dir&#xED;a que un dinamismo endogen&#xE9;tico concebido de esta manera es trascendental para la historia narrativa y para la sucesi&#xF3;n de significados que efectivamente pone en marcha; en otras palabras, se trata de una autonom&#xED;a trascendental (2) que var&#xED;a cualitativamente (geom&#xE9;tricamente) en la ley del desarrollo endogen&#xE9;tico de los significados a lo largo de la narraci&#xF3;n. Por lo tanto, es con un cierto tipo modal de autonom&#xED;a trascendental de la ley (endogen&#xE9;tica) del desarrollo narrativo que coincide sem&#xE1;nticamente la funci&#xF3;n ling&#xFC;&#xED;stico-folkl&#xF3;rica (culturol&#xF3;gica) del tonto.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejemos de lado por ahora una perspectiva de este tipo, eminentemente te&#xF3;rica y demasiado general.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, volviendo al relato de Forno, observaremos preliminarmente que nos encontramos frente a un evento accidental, como evento desencadenante de la historia, que se transforma endogen&#xE9;ticamente (seg&#xFA;n el tipo modal de autonom&#xED;a trascendental propio del tonto como funci&#xF3;n ling&#xFC;&#xED;stica-culturol&#xF3;gica) en una historia de enga&#xF1;o inconsciente y desorientaci&#xF3;n mutua, hasta llegar al problema de la identidad\/identificabilidad (en relaci&#xF3;n a uno de los dos hermanos) (3). De esta manera, se alude, al menos, a la amplia y compleja tem&#xE1;tica del doble: m&#xE1;s precisamente, del doble falso. Es notable que el relato de Forno parece tener muchas similitudes con la primera parte de una famosa historia de Boccaccio, la de Andreuccio da Perugia (Decameron II 5). Y, sin embargo, a pesar de su aparente simplicidad casi esquel&#xE9;tica, este relato popular parece ir m&#xE1;s all&#xE1;, si no definitivamente m&#xE1;s all&#xE1;, en lo que respecta al tema de la identi(ficabili)dad: su conclusi&#xF3;n, un poco abrupta, es capaz de sugerirnos mecanismos que nos llevan, a trav&#xE9;s de las conexiones adecuadas con un cierto fil&#xF3;n folkl&#xF3;rico espec&#xED;fico, a cuestiones bastante &#x201C;profundas&#x201D; de una psico-l&#xF3;gica elemental, relacionadas con la forma en que se estructura la identidad\/identificabilidad, la &#x201C;posibilidad&#x201D; de emergencia del doble (del tipo de doble), la llamada intermetamorfosis, etc. (4).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero procedamos con orden y reproduzcamos, para comodidad del lector, el relato de Forno:<\/p>\n\n\n\n<p>&#x201C;Esta historia que les contamos ahora realmente ocurri&#xF3; en nuestro pueblo hace unos cien a&#xF1;os.<\/p>\n\n\n\n<p>Deben saber que en aquellos tiempos casi todas las casas estaban formadas por dos o tres habitaciones, una encima de la otra, que se comunicaban entre s&#xED; con escaleras de madera. Incluso los pisos estaban hechos de tablones.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy pocas casas ten&#xED;an un ba&#xF1;o, y cuando lo ten&#xED;an, generalmente estaba construido externamente en un peque&#xF1;o balc&#xF3;n (el altillo). La casa de Batt&#xEC; tambi&#xE9;n estaba m&#xE1;s o menos construida de esa manera. Y ahora escuchen lo que le sucedi&#xF3; una noche a Batt&#xEC;, que se despert&#xF3; de repente porque ten&#xED;a una necesidad urgente&#x2026; El joven corri&#xF3; hacia el altillo, pero una de las tablas de madera que formaban el suelo se rompi&#xF3;; Batt&#xEC; cay&#xF3; al suelo y qued&#xF3; en medio de un campo de frijoles. Afortunadamente, no se hizo da&#xF1;o.<\/p>\n\n\n\n<p>Batt&#xEC;, todav&#xED;a medio dormido, fue a golpear la puerta de su casa. Golpea y golpea, finalmente, un hermano se despert&#xF3; y, sin abrir la puerta, dijo: &#x2018;&#xBF;Qui&#xE9;n est&#xE1; golpeando a esta hora?&#x2019;. &#x2018;Soy yo, soy Batt&#xEC;&#x2019;, respondi&#xF3; el otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el hermano: &#x2018;No es cierto, no eres Batt&#xEC;. Batt&#xEC; est&#xE1; en su cama durmiendo&#x2019;.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el pobre Batt&#xEC; continuaba repiti&#xE9;ndole a su hermano que le abriera, dici&#xE9;ndole que hab&#xED;a ca&#xED;do en el campo de frijoles, pero el otro no le cre&#xED;a.&#x201D;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, Batt&#xEC; le dijo: &#x201C;Pero vamos, si no me crees que soy Batt&#xEC;, ve a ver en la habitaci&#xF3;n. Si no estoy en la cama, eso significa que soy realmente Batt&#xEC;, pero si estoy en la cama, &#xA1;entonces ni yo mismo s&#xE9; qui&#xE9;n soy! &#xA1;&#xA1;!!&#x201D;. (5)<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, vamos a comparar de manera m&#xE1;s sistem&#xE1;tica la novela de Andreuccio da Perugia. La narraci&#xF3;n parece constar de episodios que est&#xE1;n conectados entre s&#xED;, pero al mismo tiempo son bastante distinguibles, casi aislables entre s&#xED; (excepto por las conexiones de mecanismos y\/o significados que sirven para enlazar las partes). La primera parte de la novela, la que nos interesa, trata, como es sabido, sobre el encuentro del joven Andreuccio, que fue a N&#xE1;poles a hacer negocios, con la hermosa siciliana que lo enga&#xF1;a haci&#xE9;ndose pasar por su hermanastra. (6)<\/p>\n\n\n\n<p>En particular, en el contexto de la primera parte (o primer episodio), existe una secuencia que de alguna manera puede recordar la historia de &#x201C;Batt&#xEC; ca&#xED;do desde el altillo&#x201D;. En cualquier caso, es importante se&#xF1;alar que muchos aspectos del contexto situacional son completamente diferentes, por lo que las formas en que ambas historias abordan la problem&#xE1;tica de la identidad\/identificabilidad son diametralmente opuestas, o incluso no comparables. Desde este punto de vista, el esquema m&#xE1;s &#x201C;normal&#x201D; es indudablemente el de la novela de Andreuccio, donde se trata de un enga&#xF1;o simple que el joven mercader de Perugia, una vez que es enga&#xF1;ado, reconoce sin poner en duda la esencia de su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, es importante destacar el &#x201C;motivo anal&#xF3;gico&#x201D; que une ambas narraciones: un &#x201C;motivo anal&#xF3;gico&#x201D; que se expande y se configura como una verdadera unidad de secuencia (que deber&#xED;a ser mejor definida). Si la unidad de secuencia &#x201C;com&#xFA;n&#x201D; se realiza de manera elemental en la historia de Forno, por otro lado, su misma simplicidad narrativa puede ser nada m&#xE1;s que la emergencia esquem&#xE1;tica de articulaciones significativas o conexiones paradigm&#xE1;ticas (as&#xED; como sint&#xE1;cticas) de cierta complejidad. A su vez, esta complejidad permanece en gran parte impl&#xED;cita en el nivel de una sola narraci&#xF3;n, ya que es de naturaleza &#x201C;intertextual&#x201D;, ya que recorre, por su naturaleza, infinitos textos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una perspectiva te&#xF3;rica, ser&#xE1; apropiado comparar lo que es la &#x201C;esquematizaci&#xF3;n&#x201D; (tambi&#xE9;n geom&#xE9;trica-dimensional) de las realizaciones significativas efectivas, tal como se manifiestan fenomenol&#xF3;gicamente en el discurso narrativo, con la infinita multidireccionalidad del &#x201C;devenir&#x201D; morfogen&#xE9;tico (morfo-l&#xF3;gico) del significante, como potencialidad necesaria (credo narrativo), m&#xE1;s all&#xE1; y por debajo de las efectualidades narrativas mismas (llamado plano l&#xF3;gico-real). Por el contrario, en la idea de creodo (desarrollo potencial y necesario de un significante que afecta la &#x201C;universalidad&#x201D; semi&#xF3;tica en devenir (7) del lenguaje\/cultura), entra la infinitud, lo infinito y lo infinitesimal al mismo tiempo, del plano que en otro lugar he llamado l&#xF3;gico-imaginario (8).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en el relato de Andreuccio, la articulaci&#xF3;n &#x201C;superficial&#x201D; del discurso es mucho m&#xE1;s rica y elaborada, ya que se trata de alta literatura en comparaci&#xF3;n con un cuento popular como el de &#x201C;Batt&#xEC; ca&#xED;do desde el altillo&#x201D;. Sin embargo, si adoptamos como longitud de onda el tema de la identidad\/identificabilidad y al mismo tiempo nos acercamos desde un punto de vista creodico (lo que parecer&#xED;a implicar la comparaci&#xF3;n entre la narraci&#xF3;n real como plano l&#xF3;gico-real y el campo potencialmente necesario y potencialmente necesario de la narrabilidad como plano l&#xF3;gico-imaginario), no hay duda de que el relato del Decamer&#xF3;n resulta bastante obvio, como ya hemos se&#xF1;alado, y carece de rupturas, por as&#xED; decirlo, catastr&#xF3;ficas: se mueve y se articula (literariamente) dentro de una zona de expectativas bastante &#x201C;normal&#x201D;, la llamada zona de soporte del creodo. No se produce, es decir, un efecto de bifurcaci&#xF3;n (narrativa) en el plano l&#xF3;gico-real (al menos en la longitud de onda de la identidad\/identificabilidad); no se produce un paso (catastr&#xF3;fico) hacia la llamada zona umbilical del creodo. Este paso se produce, en el caso en cuesti&#xF3;n, con la p&#xE9;rdida o la puesta en duda de la identidad\/identificabilidad entre &#x201C;personajes&#x201D; relacionados por parentesco, familiaridad, etc. (como en el caso del relato de Forno).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de esto, sin entrar en detalles, intentemos enfocarnos en el n&#xFA;cleo de similitud (como n&#xFA;cleo de condensaci&#xF3;n significativa) que nos sugiere relacionar el relato de &#x201C;Batt&#xEC; ca&#xED;do desde el altillo&#x201D; con la primera parte (o primer episodio) de la novela de Andreuccio.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, este acercamiento puede servir como un tema recurrente para la novela del Decamer&#xF3;n (en relaci&#xF3;n con su primera parte). Caer en el enga&#xF1;o de la hermosa siciliana de dudosa moralidad, que lo hizo creer que era su hermana (as&#xED; como una dama noble y fiel a su esposo, etc.), lleva a Andreuccio a aceptar quedarse a cenar con ella y, dado que ahora es tarde (gracias a la astucia enga&#xF1;osa de la mujer), a pasar la noche en su casa debido a los peligros nocturnos de N&#xE1;poles. Y aqu&#xED; est&#xE1; lo que sucede: &#x201C;[&#x2026;] ella, dejando a Andreuccio dormir en su habitaci&#xF3;n con un ni&#xF1;o peque&#xF1;o que le mostrar&#xED;a todo si necesitaba algo, se fue con sus doncellas a otra habitaci&#xF3;n. El calor era intenso; por lo tanto, Andreuccio, al verse solo, se quit&#xF3; r&#xE1;pidamente la camisa y se puso la camisola, y se acost&#xF3; en la cabecera de la cama; y, necesitando aliviar la presi&#xF3;n en el est&#xF3;mago, pregunt&#xF3; al ni&#xF1;o d&#xF3;nde pod&#xED;a hacer sus necesidades, y el ni&#xF1;o le mostr&#xF3; una puerta en una esquina de la habitaci&#xF3;n y le dijo:&#x201D;<\/p>\n\n\n\n<p>&#x2013; Entra all&#xED;. &#x2013;<\/p>\n\n\n\n<p>Andreuccio, al entrar, puso su una tabla que, desde el lado opuesto, estaba apoyada en una viga, y debido a esta circunstancia, la tabla se volc&#xF3;, llev&#xE1;ndoselo consigo hacia abajo. Por la gracia de Dios, no sufri&#xF3; ning&#xFA;n da&#xF1;o en la ca&#xED;da, a pesar de caer desde cierta altura, pero se ensuci&#xF3; completamente debido a la suciedad del lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>[&#x2026;]<\/p>\n\n\n\n<p>As&#xED; que, estando abajo en el peque&#xF1;o patio, Andreuccio, lamentando su situaci&#xF3;n, comenz&#xF3; a llamar al ni&#xF1;o. Sin embargo, el ni&#xF1;o, una vez que oy&#xF3; la ca&#xED;da, corri&#xF3; a dec&#xED;rselo a la mujer. Ella, corriendo a su habitaci&#xF3;n, r&#xE1;pidamente revis&#xF3; si estaban sus ropas, y encontrando sus ropas y el dinero junto a ellas, no se preocup&#xF3; m&#xE1;s por &#xE9;l, cerr&#xF3; la puerta por la que &#xE9;l hab&#xED;a salido cuando cay&#xF3;&#x201D;.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, a pesar de sus s&#xFA;plicas y de afirmar ser el hermano de Madonna Fiordaliso, Andreuccio ya no es &#x201C;reconocido&#x201D; ni por su &#x201C;hermana&#x201D; ni por ninguna otra persona de la casa:<\/p>\n\n\n\n<p>&#x201C;Andreuccio, al no obtener respuesta del ni&#xF1;o, comenz&#xF3; a llamar m&#xE1;s fuerte, pero fue en vano. Entonces, sospechando lo que estaba sucediendo y d&#xE1;ndose cuenta tarde del enga&#xF1;o, subi&#xF3; a un peque&#xF1;o muro que separaba el patio de la calle y, desde all&#xED;, descendi&#xF3; a la calle. Lleg&#xF3; a la puerta de la casa, que reconoci&#xF3; perfectamente, y all&#xED; llam&#xF3; en vano durante mucho tiempo, se quej&#xF3; y golpe&#xF3; la puerta con fuerza. Desesperado y con l&#xE1;grimas en los ojos, comenz&#xF3; a decir:<\/p>\n\n\n\n<p>&#xA1;Ay de m&#xED;, en tan poco tiempo he perdido quinientos florines y una hermana! &#x2013;<\/p>\n\n\n\n<p>Y despu&#xE9;s de muchas otras palabras, volvi&#xF3; a golpear la puerta y a gritar. Lo hizo durante tanto tiempo que despert&#xF3; a muchos de los vecinos cercanos que, incapaces de soportar la molestia, se levantaron. Una de las sirvientas de la mujer, aparentando estar medio dormida, se asom&#xF3; por la ventana y, de manera proverbial, dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>&#xBF;Qui&#xE9;n est&#xE1; golpeando abajo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#xA1;Oh! &#x2013; dijo Andreuccio -, &#xBF;no me reconoces? Soy Andreuccio, el hermano de Madonna Fiordaliso.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que ella respondi&#xF3;:<\/p>\n\n\n\n<p>Buen hombre, si has bebido demasiado (9), ve a dormir y vuelve por la ma&#xF1;ana. No s&#xE9; qui&#xE9;n es Andreuccio ni de qu&#xE9; hablas. Vete si lo prefieres.<\/p>\n\n\n\n<p>&#xBF;C&#xF3;mo? &#x2013; dijo Andreuccio -, &#xBF;no sabes que soy yo? Seguramente lo sabes, pero si as&#xED; son las relaciones familiares en Sicilia, que en tan poco tiempo se olvidan, al menos devu&#xE9;lveme mis ropas, que dej&#xE9; aqu&#xED;, y me ir&#xE9; con gusto. &#x2013;<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que ella, casi riendo, respondi&#xF3;:<\/p>\n\n\n\n<p>Buen hombre, parece que est&#xE1;s so&#xF1;ando -; y al decir esto, volvi&#xF3; a entrar y cerr&#xF3; la ventana. [&#x2026;].<\/p>\n\n\n\n<p>En un nivel de generalizaci&#xF3;n suficiente, es decir, lo suficiente como para relacionar el cuento de Forno con esta secuencia de la novela de Andreuccio, podemos formular el &#x201C;motivo anal&#xF3;gico&#x201D; de conexi&#xF3;n de la siguiente manera: &#x201C;un pariente (o falso pariente, alguien a quien se hace creer que es un pariente) es expulsado repentinamente del espacio dom&#xE9;stico (o &#x201C;familiar&#x201D;, como se quiera llamar) mientras se prepara para realizar una necesidad corporal y ya no es reconocido por su familiar (o falso familiar)&#x201D;.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, lo que resulta evidente en la comparaci&#xF3;n entre los dos relatos es, por un lado, lo que llamar&#xED;a una cat&#xE1;strofe de identidad\/identificabilidad que genera, adem&#xE1;s, una cat&#xE1;strofe de auto-identidad como efecto de segundo grado (el personaje de Batt&#xEC; incluso llega a poner en duda su propia auto-identidad\/autoidentificabilidad); todo esto en ausencia de un juego de enga&#xF1;o (lo que parece hacer a&#xFA;n m&#xE1;s &#x201C;fuerte&#x201D; la acumulaci&#xF3;n de efectos catastr&#xF3;ficos, sucedi&#xE9;ndose r&#xE1;pidamente, de identidad y auto-identidad). Por otro lado, lo que resulta evidente en la novela de Andreuccio en comparaci&#xF3;n con el cuento popular y la formulaci&#xF3;n anteriormente propuesta es el juego de enga&#xF1;o completamente consciente, que no determina una cat&#xE1;strofe de identidad ni de auto-identidad. La conciencia de la propia identidad\/identificabilidad, as&#xED; como la de los dem&#xE1;s, permanece completamente intacta a lo largo del relato; es decir, el desarrollo cre&#xF3;dico de los significantes no se sale, desde este punto de vista, de una zona predecible de alguna manera &#x201C;normal&#x201D;.<\/p>\n\n\n\n<p>Similar al relato del Boccaccio es una historia registrada durante el siglo pasado en Montale Pistoiese (10), en la que la hermosa siciliana &#x201C;hermana&#x201D; de Andreuccio es reemplazada por &#x201C;dos hermosas chicas&#x201D;, en este caso &#x201C;primas&#x201D; del h&#xE9;roe, un joven llamado Paolino que viene (tambi&#xE9;n como comerciante) a la feria del pueblo desde la cercana Perugia con el prop&#xF3;sito de comprar un caballo. Tambi&#xE9;n aparece el personaje de la anciana, que en este caso ser&#xED;a la &#x201C;t&#xED;a&#x201D; del ingenuo Paolino de Perugia. El desarrollo de la narraci&#xF3;n sigue de cerca, incluso en muchos detalles, el &#x201C;curso de los acontecimientos&#x201D; (por as&#xED; decirlo) de la novela de Andreuccio: encontramos el motivo de la expulsi&#xF3;n del espacio dom&#xE9;stico (-&#x201C;familiar&#x201D;) a trav&#xE9;s de la &#x201C;bodola spalancata&#x201D; del &#x201C;licit&#x201D;, de modo que el joven &#x201C;cay&#xF3; al medio del bot&#xED;n en el fondo del huerto, tan largo como &#xE9;l era&#x201D;; luego encontramos el motivo del no reconocimiento por parte de los falsos parientes (11).<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que este cuento montal&#xE9;s parece ser, al menos en gran parte, una copia de la novela de Andreuccio, no nos dice nada nuevo en lo que respecta al problema de la identidad\/identificabilidad en comparaci&#xF3;n con el cuento del Decamer&#xF3;n. Lo &#xFA;nico que vale la pena destacar, quiz&#xE1;s, es la &#x201C;debilidad&#x201D; de la relaci&#xF3;n falsa de parentesco (y &#x2013; digamos &#x2013; de falsa &#x201C;alteridad&#x201D;): lo que hace &#x201C;estil&#xED;sticamente&#x201D; menos densos tanto el reconocimiento falso como el posterior no (m&#xE1;s) reconocimiento del falso pariente.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al cuento de Forno, cabe se&#xF1;alar, finalmente, que la duda sobre su propia identidad que experimenta el &#x201C;protagonista&#x201D; Batt&#xEC; sigue la duda, o m&#xE1;s bien la &#x201C;certeza&#x201D;, sobre la extranjer&#xED;a del mismo protagonista que fue expresada inmediatamente antes, y muy probablemente de manera decidida y repetitiva, por el familiar (etc.) del protagonista-&#x2018;h&#xE9;roe&#x2019; del relato, en este caso un hermano. Parecer&#xED;a, por lo tanto, que estamos tratando con un mecanismo bastante general, en el que la hipoidentificaci&#xF3;n de uno mismo se desarrolla, lo que a menudo sucede, seg&#xFA;n un mecanismo dial&#xF3;gico: la hipoidentificaci&#xF3;n de uno mismo est&#xE1; sugerida o impuesta por un personaje en posici&#xF3;n de alter. El alter no reconoce, ya sea involuntaria o voluntariamente, al personaje-&#x2018;h&#xE9;roe&#x2019;, y este &#xFA;ltimo comienza a dudar de su propia identidad. Estamos frente a un proceso que se configura como un tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>El mecanismo dial&#xF3;gico parece corresponder al &#x201C;doble traspaso&#x201D; que va desde la cat&#xE1;strofe de identidad\/identificabilidad (la duda sobre la extra&#xF1;eza del personaje-&#x201C;h&#xE9;roe&#x201D; expresada por su alter ego) hasta la llamada cat&#xE1;strofe de auto-identidad\/auto-identificabilidad, que al final del relato afecta al ego del personaje-&#x2018;h&#xE9;roe&#x2019;.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una cuesti&#xF3;n doble que parece surgir (la segunda reaccionando de manera nomogen&#xE9;tica sobre la primera) en el relato de Batt&#xEC;, quien cae desde la terraza y se aleja de la llamada normalidad ling&#xFC;&#xED;stica y cultural de manera doble (con un doble efecto de diferencia, el segundo generado endogen&#xE9;ticamente por el primero y mucho m&#xE1;s &#x201C;potente&#x201D; que el primero). Como vimos anteriormente, la primera cuesti&#xF3;n se refiere a que alguien m&#xE1;s, incluso un pariente cercano, afirma que yo no soy yo. Una segunda cuesti&#xF3;n, m&#xE1;s &#x201C;fuerte&#x201D;, surge cuando alguien (incluso un pariente) dice o podr&#xED;a decir que ya estoy en otro lugar: en este caso, en el espacio dom&#xE9;stico-familiar del yo, en lo que es el &#x2018;sitio&#x2019; m&#xE1;s &#x2018;normal&#x2019;, m&#xE1;s com&#xFA;n y\/o codificado del yo en cuesti&#xF3;n. Es en este punto y sobre esta base que se determina efectivamente la segunda, hiperb&#xF3;lica, desviaci&#xF3;n de la &#x2018;normalidad&#x2019;: si ya no soy yo desde el momento en que yo (o quien yo era) ya estoy en otro lugar, entonces ni siquiera yo s&#xE9; qui&#xE9;n soy.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la desviaci&#xF3;n de la &#x2018;normalidad&#x2019; del sitio que caracteriza o &#x201C;deber&#xED;a&#x201D; caracterizar al yo parece volverse crucial; es esta especie de desviaci&#xF3;n topol&#xF3;gica de la &#x2018;normalidad&#x2019;, de la normalidad del sitio como forma de alteridad, lo que ser&#xE1; capaz de desencadenar lo que es (o podr&#xED;a ser) la cat&#xE1;strofe de auto-identidad. Rendido ya, el pobre Batt&#xEC; concluye dirigi&#xE9;ndose a su hermano: &#x201C;(&#x2026;) ve a ver en la habitaci&#xF3;n. Si no est&#xE1;n en la cama, entonces yo soy realmente Batt&#xEC;; si est&#xE1;n en la cama, &#xA1;entonces ni siquiera yo s&#xE9; qui&#xE9;n soy!&#x201D;.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el &#x201C;fondo (doblemente) catastr&#xF3;fico&#x201D; que, a lo largo del eje de la crisis de identidad\/identificabilidad, interviene en el relato de Forno y que est&#xE1; completamente ausente en la novela de Andreuccio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin entrar en este momento en una discusi&#xF3;n m&#xE1;s profunda sobre este tema, me limitar&#xE9; a se&#xF1;alar c&#xF3;mo el mecanismo que he llamado dial&#xF3;gico de la doble cat&#xE1;strofe (etc.) se encuentra, en t&#xE9;rminos muy similares, en otro cuento popular de Massa, esta vez relacionado con un personaje muy conocido de la &#x201C;&#xE9;pica de Massa&#x201D; (12) y de una historia bastante reciente; se tratar&#xED;a de una broma jugada a Pe&#x2019; de Caldan de Borgo del Ponte (el apodo de Caldan es el sobrenombre de una de las familias de ese barrio, t&#xED;picamente asociado a ese barrio). As&#xED; es como se habr&#xED;an desarrollado los &#x201C;hechos&#x201D; (13):<\/p>\n\n\n\n<p>&#x201C;Un d&#xED;a, ciertos bromistas de Forno decidieron jugarle una broma a su amigo Pe&#x2019; de Caldan, que viv&#xED;a en Borgo del Ponte. Cuando llegaron debajo de las ventanas de su casa, lo llamaron y le preguntaron si quer&#xED;a salir con ellos a dar un paseo. Pe&#x2019;, muy contento, baj&#xF3; corriendo las escaleras y pregunt&#xF3; a sus amigos: &#x2013; &#xBF;A d&#xF3;nde vamos hoy? &#x2013; Uno de ellos le respondi&#xF3;: &#x2013; Te llevaremos a una bodega y te haremos probar un vino tan bueno que te chupar&#xE1;s los bigotes. &#x2013; Y as&#xED; comenzaron a beber todos juntos, pero mientras los dem&#xE1;s beb&#xED;an una copa de vino, Pe&#x2019; beb&#xED;a dos o tres y al final estaba borracho como una cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya era de noche y esos bromistas, que ya ten&#xED;an su plan preparado, sacaron una t&#xFA;nica de fraile de una bolsa y se la pusieron a Pe&#x2019;, que dorm&#xED;a y roncaba como un lir&#xF3;n. Luego fueron al convento de los Frailes Capuchinos y lo abandonaron en el porche. Por la ma&#xF1;ana, el primer fraile que baj&#xF3; al patio encontr&#xF3; a este pobre Pe&#x2019; todav&#xED;a dormido y corri&#xF3; a llamar a los otros hermanos. Los frailes, despu&#xE9;s de observarlo bien, estaban seguros de que nunca lo hab&#xED;an visto antes. A Pe&#x2019;, todav&#xED;a medio dormido, le preguntaron:<\/p>\n\n\n\n<p>&#xBF;Qui&#xE9;n eres? &#xBF;De qu&#xE9; convento vienes? &#xBF;Qu&#xE9; haces aqu&#xED;?<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, Pe&#x2019; de Caldan respondi&#xF3;, rasc&#xE1;ndose la cabeza:<\/p>\n\n\n\n<p>&#xA1;Pues no lo s&#xE9;! Me parece que soy un fraile&#x2026; Pero, para estar seguros, &#xBF;saben lo que tienen que hacer? Vayan a mi casa, en el Ponte, y vean si Pe&#x2019; de Caldan est&#xE1; en casa. Si no est&#xE1;, significa que soy Pe&#x2019; de Caldan; si est&#xE1; en casa, entonces significa que soy un fraile&#x2026; -.&#x201D;<\/p>\n\n\n\n<p>El disfraz, desde el punto de vista narratol&#xF3;gico, es en cierto modo equivalente al no reconocimiento por parte de un alter (en este caso, los frailes que no reconocen a su compa&#xF1;ero con el que nunca se han cruzado antes) y al no reconocimiento del yo por parte de s&#xED; mismo (Pe&#x2019; ya no sabe si &#xE9;l mismo es Pe&#x2019; de Caldan o un fraile). En otras palabras, el disfraz se encuentra en la frontera entre la cat&#xE1;strofe de identidad\/identificabilidad -del yo por parte del alter- por un lado, y la cat&#xE1;strofe nomogen&#xE9;ticamente y cronol&#xF3;gicamente (podr&#xED;amos decir creodicamente) posterior, que implica una crisis de auto-identidad\/auto-identificabilidad, por otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso tambi&#xE9;n, el tema del lugar (del espacio dom&#xE9;stico) como alteridad identificante es crucial; una perspectiva que arrojar&#xED;a una nueva luz sobre la relaci&#xF3;n, ciertamente estrecha, entre el nombre propio, en cuanto que &#x201C;expresa&#x201D; la identidad\/identificabilidad tendencialmente perfecta de un sujeto, y el lugar (en un sentido amplio), como entidad culturol&#xF3;gica y fen&#xF3;meno semi&#xF3;tico (16).<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Notas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(1) A. De Angeli, Astutos y tontos en la tradici&oacute;n oral de Forno, en &ldquo;Le Apuane&rdquo;, VIII, 15, mayo de 1988, pp. 89-90; luego en el libro Forno: im&aacute;genes y narrativa popular, editado por A. Cerboncini, Comune di Massa, Type Service 1991, pp. 52-54; (un trabajo de dudosa cientificidad que, en muchos aspectos, deja bastante perplejo; la recopilaci&oacute;n de De Angeli -y de Cerboncini- parece ser filol&oacute;gicamente aproximada y, podr&iacute;amos decir, &ldquo;misteriosa&rdquo;). (2) Un interesante ejemplo de &ldquo;generaci&oacute;n aut&oacute;noma&rdquo; de significados -a partir de un significante que se manifiesta marginalmente y\/o casualmente- parece estar proporcionado por un cuento de los hermanos Grimm, La Sabia Elsa (n.&ordm; 34). En la mesa est&aacute; el novio Gianni, y la madre env&iacute;a a Elsa a la bodega a buscar cerveza. Esto es lo que sucede: &ldquo;La sabia Elsa tom&oacute; la jarra de la pared, fue a la bodega y, en el camino, golpe&oacute; la tapa con fuerza para no aburrirse. Cuando lleg&oacute; a la bodega, tom&oacute; un taburete y lo coloc&oacute; frente al barril para no tener que agacharse, para que no le doliera la espalda ni le pasara nada malo. Luego coloc&oacute; la jarra frente a ella y abri&oacute; el grifo, y mientras la cerveza flu&iacute;a, para no dejar inactivos sus ojos, los levant&oacute; hacia la pared; mir&oacute; hacia aqu&iacute; y hacia all&aacute; hasta que, justo sobre su cabeza, vio un pico que los alba&ntilde;iles hab&iacute;an dejado all&iacute; por error. Entonces la sabia Elsa comenz&oacute; a llorar, diciendo: &ndash; Si Gianni y yo tenemos un hijo y cuando sea grande lo enviamos a la bodega, y all&iacute; tiene que tirar la cerveza, el pico le cae en la cabeza y lo mata -. Y se qued&oacute; all&iacute; llorando y gritando por la inminente desgracia. Arriba, esperaban la cerveza, pero la sabia Elsa nunca llegaba&hellip;&rdquo;. La separaci&oacute;n &ldquo;libre&rdquo; de la situaci&oacute;n original, es decir, la reelaboraci&oacute;n &ldquo;aut&oacute;noma&rdquo; (en t&eacute;rminos de potencialidades necesarias) de la misma, conlleva pausas\/interrupciones en un cierto &ldquo;entorno&rdquo; de significado (el pico dejado por los alba&ntilde;iles), que a su vez podr&iacute;an prolongarse hasta lo infinitesimal (o, mejor dicho, hasta lo &ldquo;infinitesimal&rdquo; como suma-combinaci&oacute;n de infinito e infinitesimal). (3) Parecer&iacute;a tratarse, en muchos aspectos, de la t&iacute;pica pareja de tontos de muchos cuentos folcl&oacute;ricos. (4) Me refiero principalmente a las tem&aacute;ticas planteadas por el s&iacute;ndrome de Capgras y las s&iacute;ndromes afines o relacionadas con &eacute;l (s&iacute;ndrome de Fregoli, s&iacute;ndrome de intermetamorfosis). Consulte a C. Maggini &ndash; G. Casu, La sindrome di Capgras. Illusione del sosia, en &ldquo;Gnosis&rdquo;, IV, 5, 1990, con la bibliograf&iacute;a citada. En cuanto al &ldquo;tipo de doble&rdquo; (campo de repetici&oacute;n\/repetibilidad), remito a mi trabajo Ripetizione\/ripetibilit&agrave; vs. catastrofe nella sindrome di Capgras, en proceso de publicaci&oacute;n. La tem&aacute;tica del doble a menudo converge en la del sosias (y viceversa). (5) Consulte la nota 1. (6) Esta parte tendr&iacute;a la forma de un episodio &ldquo;perfecto&rdquo; que podr&iacute;a quedar bien cerrado en s&iacute; mismo, sin necesidad de m&aacute;s desarrollos. (7) Podemos hablar de un devenir metam&oacute;rfico o de un &ldquo;llegar a ser&rdquo; morfogen&eacute;tico. Ambos puntos de vista convergen en lo que he llamado morfo-l&oacute;gica, o l&oacute;gica de las formas, como &ldquo;universalidad din&aacute;mica&rdquo; (proyectabilidad potencial y necesaria) de las formas entre lo l&oacute;gico-real y lo l&oacute;gico-imaginario. Consulte la nota 8. (8) Hip&oacute;tesis sobre la no-finalizaci&oacute;n de la estructura y la construcci&oacute;n infinitesimal del yo, en Actas de la conferencia Local\/global. Significante\/significado (Tur&iacute;n, Castello del Valentino 17 de mayo de 1991), en &ldquo;Linguistica e letteratura&rdquo;, XV, 1990. (9) Se trata de un t&oacute;pico que se repite constantemente, en mayor o menor medida, en cuentos de este tipo. (10) G. Nerucci, Sesenta novelas populares monta&ntilde;esas, Florencia, Le Monnier 1880, reeditado por Rizzoli en 1977, n.&ordm; XLV. Consulte tambi&eacute;n A. Gianandrea, Novelline e fiabe popolari marchigiane, en Biblioteca delle tradizioni popolari marchigiane, Jesi, Ruzzini 1878, n.&ordm; I (El mercader). V&eacute;ase el comentario de V. Branca a Boccaccio, Decam. II 5 (3.&ordf; edici&oacute;n, Tur&iacute;n, Einaudi 1992). (11) El tema del vino est&aacute; fuertemente acentuado en el cuento monta&ntilde;&eacute;s, mucho m&aacute;s que en el cuento de Andreuccio, del cual parece depender el primero. (12) Una especie de &ldquo;&eacute;pica&rdquo; un tanto histri&oacute;nica que en otros lugares he definido como carnavalesca: Cronache minuscole e rinvenimento dell&rsquo;<a class=\"glossaryLink\"  aria-describedby=\"tt\"  data-cmtooltip=\"&lt;div class=glossaryItemTitle&gt;Identit&agrave;&lt;\/div&gt;&lt;div class=glossaryItemBody&gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;In senso semiotico e antropologico, &amp;quot;identit&agrave;&rdquo; indica il modo in cui un soggetto (persona, gruppo, luogo) viene reso riconoscibile e distinto all&rsquo;interno di un sistema di segni e di relazioni sociali.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva semiotica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; l&rsquo;insieme delle caratteristiche che permettono di identificare &amp;quot;chi &egrave; chi&rdquo; e di mantenerne la continuit&agrave; nel tempo e nello spazio, distinguendo un soggetto da altri soggetti sulla base di tratti riconoscibili. Non &egrave; solo un contenuto psicologico, ma un effetto di configurazioni narrative, spaziali, discorsive (nome, corpo, posizione nello spazio domestico, relazioni), che possono entrare in crisi producendo problemi di identit&agrave;\/identificabilit&agrave;.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva antropologica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; un processo dinamico di definizione di s&eacute; e degli altri, attraverso appartenenze (famiglia, paese, etnia, nazione) e confini simbolici che separano &amp;quot;noi&rdquo; da &amp;quot;loro&rdquo;. Comprende dimensioni personali e collettive: si costruisce narrativamente, attraverso pratiche, memorie, luoghi, e pu&ograve; essere oggetto di conflitto, negoziazione, ridefinizione continua, pi&ugrave; che una sostanza fissa o essenza immutabile.&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:image {&amp;quot;id&amp;quot;:12656,&amp;quot;sizeSlug&amp;quot;:&amp;quot;full&amp;quot;,&amp;quot;linkDestination&amp;quot;:&amp;quot;none&amp;quot;} --&amp;gt;&amp;lt;figure class=&amp;quot;wp-block-image size-full&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;\/figure&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:image --&amp;gt;&lt;\/div&gt;\"  href=\"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/glossario\/identita\/\"  data-gt-translate-attributes='[{\"attribute\":\"data-cmtooltip\", \"format\":\"html\"}]'  tabindex='0' role='link'>identit&agrave;<\/a> (per una semiotica del documento-verbale), en A. Borghini &ndash; G. Martini, Rifrazioni di storia a Mirteto di Massa, Massa-Carrara, Type Service 1991. (13) Forno: im&aacute;genes y narrativa popular, cit., p. 41. (14) En el cuento de Batt&igrave;, al igual que en el de Andreuccio (y Paolino) de Perugia, interviene el motivo de la salida inadecuada del espacio dom&eacute;stico-parental, de manera similar a los excrementos: el resultado es encontrarse junto a los excrementos, &ldquo;mezclado&rdquo; con ellos; algo que Boccaccio no deja de subrayar repetidamente. El &aacute;mbito de los excrementos parece ubicarse en la frontera entre el espacio dom&eacute;stico y la expulsi&oacute;n de &eacute;l, es decir, entre el reconocimiento (re)conocido y el error de reconocimiento. El &ldquo;h&eacute;roe&rdquo; que es expulsado del espacio dom&eacute;stico-parental de manera similar a los excrementos, que se encuentra en el mismo lugar todo ensuciado (v&eacute;ase en particular el cuento de Andreuccio y Paolino), de alguna manera no puede m&aacute;s que ser reconocido err&oacute;neamente. Desde una perspectiva narratol&oacute;gica, el enga&ntilde;oso disfraz realizado por los amigos de Pe&rsquo; de Caldan funciona de la misma manera. De hecho, el hecho de que el &ldquo;h&eacute;roe&rdquo; aparezca todo ensuciado equivale a una especie de disfraz. (15) Un discurso sobre el problema de la llamada percepci&oacute;n categ&oacute;rica, tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con el disfraz (Pe&rsquo; de Caldan vestido de fraile es percibido categ&oacute;ricamente -como fraile- por los verdaderos frailes): es innecesario decir que la percepci&oacute;n categ&oacute;rica -la percepci&oacute;n de una individualidad como rol y\/o tipo- requiere de procesos adicionales en direcci&oacute;n a la especificaci&oacute;n (especificaci&oacute;n que en su &ldquo;totalidad&rdquo; resultar&aacute; inalcanzable). En cuanto al tema del hombre que, en estado de embriaguez, es disfrazado de religioso (de sacerdote) y que, al despertar, se cree transformado en religioso, consulte a E&rsquo;. M&eacute;nard, en &ldquo;Revue des traditions populaires&rdquo;, 23, junio-julio de 1908, pp. 240 ss., n.&ordm; LXXXVII (Le marchand de cuill&egrave;res en bois, Contes et l&eacute;gendes de la Haute Bretagne). De este cuento, recogido en las Cotes-du-Nord, nos interesa especialmente la primera parte: &ldquo;&Eacute;rase una vez [&hellip;] un matrimonio tan poco unido que el hombre y la mujer se peleaban todos los d&iacute;as; el marido, vendedor de cucharas de madera, perezoso y borracho, trabajaba poco, beb&iacute;a mucho, dejando a los taberneros las ganancias de su magro oficio. La esposa, desesperada, fue a ver al p&aacute;rroco de su pueblo y le confi&oacute; sus penas conyugales; este, como buen pastor, prometi&oacute; remediarlo. \/ Algunos d&iacute;as despu&eacute;s, el p&aacute;rroco se dirig&iacute;a a una comida en casa de uno de sus colegas y encontr&oacute; a nuestro vendedor de cucharas de madera completamente borracho, tirado en el barro de la zanja y durmiendo profundamente; r&aacute;pidamente, el cura se quit&oacute; la sotana y la visti&oacute; al borracho, quien al despertar se toc&oacute;, se examin&oacute;, reuni&oacute; sus ideas y finalmente se convenci&oacute; de que durante su sue&ntilde;o el Padre Eterno lo hab&iacute;a transformado en sacerdote para reemplazar al cura de una parroquia cercana que hab&iacute;a muerto hace alg&uacute;n tiempo. \/ Con esta convicci&oacute;n, se puso en marcha, bendiciendo a todos los que encontraba en su camino. Cuando lleg&oacute; a la puerta de la rector&iacute;a [&hellip;]&rdquo;. El hombre se dirige as&iacute; a un lugar apropiado para su nueva &ldquo;identidad&rdquo;. (16) La &uacute;ltima parte de este art&iacute;culo encuentra su continuaci&oacute;n natural en un trabajo titulado Topo-logica dell&rsquo;<a class=\"glossaryLink\"  aria-describedby=\"tt\"  data-cmtooltip=\"&lt;div class=glossaryItemTitle&gt;Identit&agrave;&lt;\/div&gt;&lt;div class=glossaryItemBody&gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;In senso semiotico e antropologico, &amp;quot;identit&agrave;&rdquo; indica il modo in cui un soggetto (persona, gruppo, luogo) viene reso riconoscibile e distinto all&rsquo;interno di un sistema di segni e di relazioni sociali.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva semiotica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; l&rsquo;insieme delle caratteristiche che permettono di identificare &amp;quot;chi &egrave; chi&rdquo; e di mantenerne la continuit&agrave; nel tempo e nello spazio, distinguendo un soggetto da altri soggetti sulla base di tratti riconoscibili. Non &egrave; solo un contenuto psicologico, ma un effetto di configurazioni narrative, spaziali, discorsive (nome, corpo, posizione nello spazio domestico, relazioni), che possono entrare in crisi producendo problemi di identit&agrave;\/identificabilit&agrave;.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva antropologica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; un processo dinamico di definizione di s&eacute; e degli altri, attraverso appartenenze (famiglia, paese, etnia, nazione) e confini simbolici che separano &amp;quot;noi&rdquo; da &amp;quot;loro&rdquo;. Comprende dimensioni personali e collettive: si costruisce narrativamente, attraverso pratiche, memorie, luoghi, e pu&ograve; essere oggetto di conflitto, negoziazione, ridefinizione continua, pi&ugrave; che una sostanza fissa o essenza immutabile.&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:image {&amp;quot;id&amp;quot;:12656,&amp;quot;sizeSlug&amp;quot;:&amp;quot;full&amp;quot;,&amp;quot;linkDestination&amp;quot;:&amp;quot;none&amp;quot;} --&amp;gt;&amp;lt;figure class=&amp;quot;wp-block-image size-full&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;\/figure&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:image --&amp;gt;&lt;\/div&gt;\"  href=\"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/glossario\/identita\/\"  data-gt-translate-attributes='[{\"attribute\":\"data-cmtooltip\", \"format\":\"html\"}]'  tabindex='0' role='link'>identit&agrave;<\/a> in un raccontino massese e altrove, en &ldquo;Annuario della Biblioteca Civica di Massa&rdquo;, 1989-90 (aprovecho esta oportunidad para se&ntilde;alar que una versi&oacute;n tirole&ntilde;a de la &ldquo;historia&rdquo; de la &ldquo;Sabia Elsa&rdquo; -de la cual habl&eacute; en el trabajo citado anteriormente en relaci&oacute;n a los hermanos Grimm- se puede encontrar en B. Dal Lago y E. Locher, Leggende e racconti del Trentino &ndash; Alto Adige, Roma, Newton Compton 1983, pp. 147-8, Die Kluge Else). Bibliograf&iacute;a esencial para las cuestiones te&oacute;ricas tratadas en el texto (adem&aacute;s de los trabajos ya citados) A.A.V.V., La teor&iacute;a de las cat&aacute;strofes, Mil&aacute;n, Angeli 1985, editado por P. Bisogno Actas del congreso Local\/global. Significante\/significado, Tur&iacute;n &ndash; Castello del Valentino 17 de mayo de 1991, en &ldquo;Linguistica e letteratura&rdquo;, XV, 1990, editado por A. Borghini<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" start=\"1\">\n<li>Bogatyr&#xEB;v &#x2013; R. Jakobson, El folklore como forma de creaci&#xF3;n aut&#xF3;noma, en &#x201C;Strumenti critici&#x201D;, I, 3, 1967<\/li>\n\n\n\n<li>Borghini, Perspectivas &#x201C;universales&#x201D; de la identidad, ponencia presentada en el congreso sobre Funzione del narcisismo e struttura della personalit&#xE0;. Il ritorno a S. Freud di J. Lacan (Tur&#xED;n, 25-26 de octubre de 1991), editado por la Sede de Tur&#xED;n del Gruppo Italiano della Scuola Europea di Psicoanalisi, en &#x201C;Thelema. La psicanalisi e i suoi intorni&#x201D;, 5, 1994, pp.63 ss.<\/li>\n\n\n\n<li>Borghini, Perspectivas e hip&#xF3;tesis de una semiosis del creodo, en proceso de publicaci&#xF3;n<\/li>\n\n\n\n<li>Kant, Cr&#xED;tica de la raz&#xF3;n pura, trad. it. Bari, Laterza 1959<\/li>\n\n\n\n<li>B. Mandelbrot, Objetos fractales, Tur&#xED;n, Einaudi 1987 Ch. S. Peirce, Semi&#xF3;tica, trad. it. Tur&#xED;n, Einaudi 1980<\/li>\n\n\n\n<li>Petitot-Cocorda, Identidad y cat&aacute;strofes, en A.A.V.V., L&rsquo;<a class=\"glossaryLink\"  aria-describedby=\"tt\"  data-cmtooltip=\"&lt;div class=glossaryItemTitle&gt;Identit&agrave;&lt;\/div&gt;&lt;div class=glossaryItemBody&gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;In senso semiotico e antropologico, &amp;quot;identit&agrave;&rdquo; indica il modo in cui un soggetto (persona, gruppo, luogo) viene reso riconoscibile e distinto all&rsquo;interno di un sistema di segni e di relazioni sociali.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva semiotica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; l&rsquo;insieme delle caratteristiche che permettono di identificare &amp;quot;chi &egrave; chi&rdquo; e di mantenerne la continuit&agrave; nel tempo e nello spazio, distinguendo un soggetto da altri soggetti sulla base di tratti riconoscibili. Non &egrave; solo un contenuto psicologico, ma un effetto di configurazioni narrative, spaziali, discorsive (nome, corpo, posizione nello spazio domestico, relazioni), che possono entrare in crisi producendo problemi di identit&agrave;\/identificabilit&agrave;.&#8203;&#8203;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;In prospettiva antropologica&amp;lt;\/strong&amp;gt;&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:paragraph --&amp;gt;Identit&agrave; &egrave; un processo dinamico di definizione di s&eacute; e degli altri, attraverso appartenenze (famiglia, paese, etnia, nazione) e confini simbolici che separano &amp;quot;noi&rdquo; da &amp;quot;loro&rdquo;. Comprende dimensioni personali e collettive: si costruisce narrativamente, attraverso pratiche, memorie, luoghi, e pu&ograve; essere oggetto di conflitto, negoziazione, ridefinizione continua, pi&ugrave; che una sostanza fissa o essenza immutabile.&amp;lt;br\/&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:paragraph --&amp;gt;&amp;lt;!-- wp:image {&amp;quot;id&amp;quot;:12656,&amp;quot;sizeSlug&amp;quot;:&amp;quot;full&amp;quot;,&amp;quot;linkDestination&amp;quot;:&amp;quot;none&amp;quot;} --&amp;gt;&amp;lt;figure class=&amp;quot;wp-block-image size-full&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;\/figure&amp;gt;&amp;lt;!-- \/wp:image --&amp;gt;&lt;\/div&gt;\"  href=\"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/glossario\/identita\/\"  data-gt-translate-attributes='[{\"attribute\":\"data-cmtooltip\", \"format\":\"html\"}]'  tabindex='0' role='link'>identit&agrave;<\/a>, trad. it. Palermo, Sellerio 1980, editado por Cl. L&eacute;vi-Strauss<\/li>\n\n\n\n<li>Petitot-Cocorda, Dificultades l&#xF3;gicas y filos&#xF3;ficas de la idea de tiempo, en A.A.V.V., Le frontiere del tempo, trad. it. Mil&#xE1;n, Il Saggiatore 1981, editado por R. Romano<\/li>\n\n\n\n<li>Petitot-Cocorda, Morfog&#xE9;nesis del sentido, trad. it. Mil&#xE1;n, Bompiani 1980<\/li>\n\n\n\n<li>Thom, Modelos matem&#xE1;ticos de la morfog&#xE9;nesis, Par&#xED;s, Union g&#xE9;n&#xE9;rale d&#x2019;&#xE9;ditions 1974<\/li>\n\n\n\n<li>Thom, Estabilidad estructural y morfog&#xE9;nesis, trad. it. Tur&#xED;n, Einaudi 1980<\/li>\n\n\n\n<li>Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus, trad. it. Tur&#xED;n, Einaudi 1980 Zen&#xF3;n de Elea, en I Presocr&#xE1;ticos. Testimonios y fragmentos (Diels-Kranz), trad. it. Roma-Bari, Laterza 1983, vol. I (29)<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Alberto Borghini<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para cada proceso (&#x2026;) nos encontramos (&#x2026;) llevados a distinguir dos tipos de regiones: las regiones donde el proceso est&#xE1;&#x2026;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"h5ap_radio_sources":[],"_tbt_post_transparent":"","_tbt_post_title":"","_tbt_post_layout":"","_tbt_post_sidebar_id":"","_tbt_post_content_style":"","_tbt_post_vertical_padding":"","_tbt_post_feature":"","_tbt_post_feature_position":"","_tbt_post_header":false,"_tbt_post_footer":false},"categories":[453],"tags":[],"class_list":["post-7265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-senza-categoria-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/museoimmaginario.net\/immaginario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}